Este es mi
último post de la gira que escribo desde la comodidad de mi casa y ya no desde
hotel donde pasé mucho tiempo platicando con mi compañero de cuarto sobre lo
que había pasado en el día.
Ya pasó más de una semana desde el último concierto
y hasta ahora quise escribir algo como cierre. Quiero compartirles lo que significa
para mí esta gira 2011, la primera vez que regresé de la gira 2005 por
Venezuela, Colombia y Argentina tenía una especie de resaca emocional que
probablemente le ha pasado seguramente a alguno de ustedes. Muchos entramos
como completos desconocidos y ahora puedo decir que cuento con varios amigos
desde Canadá hasta Argentina y Chile, la música tiene el poder de conectar más
rápido a las personas y de crear un vínculo más fuerte que una simple
convivencia verbal. Por otra parte regresar a “la vida real” como pude platicar
y ver en los estados de las diferentes redes sociales a veces no es un reto
fácil, el trabajo y los pormenores de la vida cotidiana pueden proveernos de
una sensación de querer estar siempre de gira. En mi experiencia estás últimas
cinco semanas me sirvieron para volver a compartir un espacio con un compañero
de cuarto, tener una especie de familia con la cual convivir, tener siempre la
opción de comer acompañado y de tener la compañía cálida de uno o varios amigos
o amigas con quien reír hasta las lágrimas. Si a esto le añado el privilegio de
haber tocado quince conciertos al lado de los mejores músicos del continente
puedo presumir que he vivido una experiencia única.
Me gusta mucho
observar y aprender de las personas. No mencionaré nombres porque se me puede
olvidar alguno (esto lo aprendí del mtro. Prieto jaja) pero puedo describir
perfectamente que aprendí el significado del buen vestir, de saber hablar con la
gente, de ser sencillo, de cómo sonreír de una manera sincera, como poder
manejar los nervios en un solo de orquesta, como liderar a un grupo de
personas, como convivir con la gente sin hablar su idioma (o “eventualmente”
con poquitas palabras jeje), como hacer llorar al público en tan solo ocho
compases, etc. Mención honorífica merece la tremenda capacidad de organización
mostrada al llevar a cabo fiestas, bailes, reuniones, excursiones, grupos de
cámara, noche de chicas, torneo de futbol etc. Esto para mí habla de que son
verdaderos líderes con iniciativa y convicciones muy claras. No me alcanzaría
el espacio para describir a mis amigos con todo lo que he aprendido de ellos
Lo último que
quiero mencionar es que no me había dado cuenta de qué tan afortunado soy de
vivir en el país donde vivo. Evidentemente hay muchas cosas que me desagradan y
que no quisiera que los demás las hubieran visto pero todo es parte de un
ambiente y veo justo que conocieran ambas caras de la moneda. Hablando de lo
bueno esta semana cuando salí a correr me detuve unos minutos a apreciar la bella
vista de los volcanes que tenemos desde Xalapa. Después me fui caminando al
parque los tecajetes, a los lagos y pasé tiempo solo sentado en una banca del centro pensando
que he aprendido a amar más a mi ciudad, estado y país.
Irónicamente
dejo hasta el último el aprendizaje musical que no es menos importante.
Recuerdo cuando la gira pasada toqué en el último atril de segundos violines,
eso me motivó a estudiar cada vez más duro pues hasta ese entonces me percaté
de que el mundo era más grande que mi pequeña escuela de Xalapa y eso fue como
un balde de agua helada. Después de muchos años y experiencias de vida que me
han hecho madurar decidí regresar a la YOA y puedo decir que sigo teniendo
mucho que aprender. Alguien me dijo que la vida es un aprendizaje continuo, el
día que se cierre uno a nuevas posibilidades morirá la increíble creatividad
que principalemente nosotros los jóvenes llevamos dentro
. Para mí esta gira
significa reencontrarme con el violín, con la música, con mi país y sentirme de
nuevo joven y radiante no importando la edad.
He visto como la
YOA por medio de la música y su gente ha cambiado la vida de los jóvenes que
hemos pasado por sus filas. Me gustaría dar gracias a los directivos, a los maestros,
al staff, a las personas encargadas del escenario, a mis amigos por todas las
experiencias que me han dado. Quiero que sepan que cuentan con un amigo
mexicano y que gracias a la avanzada tecnología que nos rodea hoy en día (hoy
día en peruano) podemos seguir en contacto. Espero podamos encontrarnos el
próximo año para tomarnos unos vinitos chilenos y unos bifes argentinos, mis
ojos ya quieren ver el volcán más alto del mundo: Ojos del salado entre Chile y
Argentina. Viva la YOA! (ssshoa en Ar


gentiiiino)




